Cartel de las Jornadas – Jardunaldietako kartela

 CARTE_DEFINITIVO2_CASTELLANO[1]

CARTE_DEFINITIVO2_EUSKERA[1]

II Jornadas Profesionales de Asnabi – ASNABIren II. Jardunaldi Profesionalak

La Asociación Navarra de Bibliotecarios ha organizado las II Jornadas Profesionales con el título “Europa y las bibliotecas públicas”. De este modo se pretende propiciar que los bibliotecarios y bibliotecarias miren hacia Europa y conozcan dicho marco supranacional así como los programas de cooperación y proyectos que ya están en marcha. Puedes inscribirte rellenando este formulario y enviando un correo a asnabi@asnabi.com adjuntando el justificante de pago.

El programa de las Jornadas es el siguiente:

EUROPA Y LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS

Fecha: 12 de diciembre de 2014

Lugar: Filmoteca de Navarra

9.00 Entrega de certificados de asistencia y vales para la comida.

9.30 La construcción cultural europea: un reto para los próximos años, por Patricia Plaza Ventura, Universidad Pública de Navarra.

10.30 El proyecto “Bibliotecas hermanas” de NAPLE y otras formas de cooperación, por Concha Vilariño, Subdirectora General de Coordinación Bibliotecaria.

11.30 Pausa-café

12.15 “Europa creativa”: o Cómo desde las bibliotecas podemos participar en programas comunitarios, por Augusto Paramio, Oficina Europa Creativa-Cultura y Punto de Encuentro de Ciudadanía en España

13.15 “Historias de cueva en cueva”: un proyecto de la biblioteca de Guadalajara que traspasa continentes, por Blanca Calvo, exdirectora de la biblioteca de Guadalajara

14.00 Comida

16.30 Experiencias

  • Imagen digital y herencia cultural: dinamización, formación de usuarios e intercambio en al marco de un proyecto europeo, por Luis Lucas (Biblioteca de Murchante) y Martín Saragüeta (Biblioteca de Navarra)
  • La cooperación bibliotecaria en Europa: propuestas desde Viana, por Iñaki Suso (Biblioteca de Viana)
  • Financiación de actividades con fondos europeos en las bibliotecas municipales de Huesca, por Alicia Rey (Directora de proyectos de Info-doc, Gestión de la información; Coordinadora de las Bibliotecas Públicas de Huesca)

17.30h. Concierto. El cuarteto Amalgama interpretará El cuarteto americano de Antonín Dvorak


Nafarroako Liburuzainen Elkarteak, “Europa eta liburutegi publikoak” izenburupean, II. Jardunaldi Profesionalak antolatu ditu. Xedea da liburuzainek Europa aldera begira dezaten, nazioz gaindiko esparru horretan abian diren lankidetza programak eta proiektuak ezagut ditzaten. Bertan parte hartu ahal izateko inprimaki hau bete eta bidali ezazu e-posta bidez asnabi@asnabi.com helbidera ordainagiria erantsita.

Jardunaldien egitaraua hauxe da:

EUROPA ETA LIBURUTEGI PUBLIKOAK

Data: 2014ko abenduaren 12a

Tokia: Nafarroako Filmoteka

9.00 Bertaratze-ziurtagirien eta bazkaltzeko txartelen banaketa.

9.30 La construcción cultural europea: un reto para los próximos años, Patricia Plaza Venturaren eskutik, Nafarroako Unibertsitate Publikoa.

10.30 El proyecto “Bibliotecas hermanas” de NAPLE y otras formas de cooperación, Concha Vilariñoren eskutik, Liburutegien arteko Koordinaziorako Zuzendariordetza Nagusia.

11.30 Kafea hartzeko etenaldia.

12.15 Europa creativa”: o Cómo desde las bibliotecas podemos participar en programas comunitarios, Augusto Paramioren eskutik, Europa Sortzailea Bulegoa eta Herritartasunaren Europako Gunea Espainian.

13.15 “Historias de cueva en cueva”: un proyecto de la biblioteca de Guadalajara que traspasa continentes, Blanca Calvoren eskutik, Guadalajarako Liburutegiaren zuzendari ohia.

14.00 Bazkaria

16.30 Esperientziak

  • Imagen digital y herencia cultural: dinamización, formación de usuarios e intercambio en al marco de un proyecto europeo, Luis Lucas (Murchanteko liburutegia) eta Martín Saragüetaren (Nafarroako Liburutegia) eskutik
  • La cooperación bibliotecaria en Europa: propuestas desde Viana, Iñaki Susoren eskutik (Vianako liburutegia)
  • Financiación de actividades con fondos europeos en las bibliotecas municipales de Huesca, Alicia Reyren eskutik (Info-doc, Gestión de proyectos-eko zuzendaria; Huescako Liburutegi Publikoen koordinatzailea)

17.30 Kontzertua. Amalgama laukoteak Antonin Dvorak-en Kuarteto amerikarra lana joko dute.

Daniel Innerarity: Museos y almacenes

Museos y almacenes

Artículo de Daniel Innerarity publicado en El País (Babelia) el 9/11/2013, en la web del autor y en la web de Globernance el 10/11/2013.

Innerarity“La primera dificultad para adivinar qué futuro les espera a las bibliotecas procede del hecho de que nos estamos refiriendo a una institución viva. Las bibliotecas son unas instituciones tan antiguas que han visto nacer y sucumbir civilizaciones, han sobrevivido a profundos cambios sociales y culturales, por lo que no tiene nada de extraño que de vez en cuando sufran una cierta crisis de identidad. Han sido de todo, tal vez demasiadas cosas en un espacio de tiempo relativamente pequeño: templos, museos, almacenes, gabinetes de curiosidades, lugares de estudio, colecciones, instrumentos de construcción nacional y ahora parecen simples nodos de una red ilimitada… El hecho de que las bibliotecas, en virtud de las nuevas tecnologías, no sean simplemente lugares donde se guardan libros y revistas, sino instituciones en las que se gestiona información, ha llevado a algunos a declarar su final, la muerte de la biblioteca, cuando tal vez lo que habría que decir es que se trata más bien de una transformación destinada a garantizar su supervivencia, lo que indudablemente implica una redefinición de su tarea.

Contando con la benevolencia del lector ante la simplificación que ahora propongo, podríamos decir que ha habido tres inquietudes fundamentales en relación con la cultura escrita: la pérdida, la corrupción y el exceso, que en el fondo se reducen a dos estrategias básicas. Las dos primeras inquietudes han suscitado una serie de tareas para defender a los libros, mientras que la tercera nos impulsa a defendernos de los libros.

Las bibliotecas han tenido como objetivo fundamental la protección de los libros (y en buena parte no han dejado de tenerlo). En este ámbito, la primera amenaza que se cierne sobre los libros es la de la pérdida. Esta preocupación ha dirigido la búsqueda de textos amenazados, la copia de los libros más preciosos, la impresión de los manuscritos, la edificación de las grandes bibliotecas, el aumento de sus fondos. Se trataba de guardar, fijar y preservar los libros contra su posible desaparición. Forma parte de la obligación general de proteger los libros la de garantizar su conservación con el paso del tiempo. Por eso las bibliotecas no sólo son lugares en los que se guardan sin más los libros, sino el escenario de un combate contra su posible corrupción. Los libros son un bien particularmente frágil. La luz, la sequedad, la humedad, los insectos, los robos, los incendios (intencionados o no), las guerras, cualquier cosa puede provocar el deterioro e incluso la desaparición de lo que la humanidad había guardado.

Pero los libros son también algo frente a lo que paradójicamente debemos protegernos. ¿En qué sentido? Preservar el patrimonio escrito de la pérdida o de la corrupción suscita igualmente otra inquietud: la del exceso. La proliferación textual puede convertirse en un obstáculo para el conocimiento. Desde Alejandría, el sueño de la biblioteca universal se ha instalado en la imaginación de los seres humanos, pero desde hace tiempo ese sueño parece más bien una pesadilla; la accesibilidad no sólo no nos hace el mundo más inteligible sino que frecuentemente bloquea nuestra limitada capacidad.

La reducción de lo monstruoso puede ser material u orientativa. La primera consiste en la eliminación física de los libros (o en su almacenamiento en lugares de menor accesibilidad). Diariamente se aniquilan libros en una proporción mayor que las legendarias destrucciones de bibliotecas célebres, desde Alejandría a Sarajevo, pero esta vez sin asomo de maldad. Cualquier biblioteca que esté viva termina por enfrentarse a la incómoda cuestión de qué hacer con ese elevado porcentaje de libros que no son leídos o de revistas que nadie va a consultar y que ocupan espacio.

Hay otro tipo de combate contra el exceso que podríamos llamar reducción orientativa y que consiste en la elaboración de instrumentos capaces de seleccionar, ordenar, clasificar, jerarquizar, orientar. La inteligencia es menos acumulativa que discriminativa; consiste en desarrollar filtros para la tarea ecológica de procesar la información, cuyo espesor amenaza con provocar una entropía cognitiva. Los museos, archivos y bibliotecas son hoy lugares de una peculiar ecología cultural: su función es menos salvar la cultura de su destrucción cuanto más bien realizar una elección significativa a partir de la cantidad de basura cultural acumulada.

La biblioteca del futuro será, ya lo es, en buena medida digital, multimedial, nudos de accesibilidad a bases de datos, servidores de conexión universal, pero no parece que vaya a disolverse en la pura virtualidad; seguirá habiendo libros y lugares para leerlos. Con esto no expreso ni un deseo ni una nostalgia. Hay en ello también una razón de “economía” de la búsqueda. Nuestras clásicas bibliotecas materiales no se disolverán en la biblioteca virtual universal por una razón de economía, pero no de dinero sino de atención y tiempo. La inmaterialidad y fluidez de la información digital no exige espacio físico pero reclama tiempo. Las bibliotecas y los lectores se han enfrentado siempre a las limitaciones del espacio, a la dificultad de hacer un lugar para todo lo que parece digno de ser conservado; en el universo digital el límite más obstinado tiene que ver con el tiempo, concretamente con el tiempo que podemos emplear para leer lo que merece ser leído, un tiempo limitado que nos sigue obligando a seleccionar y a que haya mecanismos, instituciones y profesionales que nos faciliten esa selección.

La idea de que la biblioteca clásica va a disolverse completamente en la virtual presupone que podemos navegar por el universo de datos sobre una pantalla sin que nos asalte la inquietud acerca de si hemos encontrado todo lo relevante o falta algo. El universo digital es un medio extraordinario donde se encuentran demasiadas cosas y nos ayuda muy poco a la hora de determinar qué es lo que deberíamos propiamente buscar. Cualquiera es capaz de encontrar; lo difícil es buscar. La biblioteca convencional tenía al menos una modesta solución para este problema: de la manera más sencilla posible situar cada libro en un lugar y conforme a un orden sistemático. En el mundo de las posibilidades infinitas sigue habiendo limitaciones de diverso tipo y por eso se necesitan lugares en los que la literatura más utilizada (con todo lo controvertido que esto pueda resultar) sea fácilmente disponible en forma de libro.

Lo virtual es también lo inencontrable, las aterradoras posibilidades infinitas. Recordemos que eran las sirenas las que prometían en la Odisea la posibilidad de conocer “todo lo que pasaba sobre la tierra” y que quien las escuchaba perdía la vida en ello.”

 

 

Jornadas profesionales de ASNABI : reflexión, situación y necesidad de la biblioteca

Jornadas Profesionales de ASNABI: Reflexión, situación y necesidad de la biblioteca

Por Luis Miguel Rodríguez . Bibliotecario en la Biblioteca Pública Municipal San Francísco en Iruña / Pamplona.

Publicado en la web de Baratz el 11 de noviembre de 2013: ARTÍCULO

“El pasado día 25 de octubre se celebraron las I Jornadas Profesionales de la Asociación Navarra de Bibliotecarios en la Filmoteca de Navarra. Las Jornadas tuvieron como propósito reflexionar sobre los objetivos de la biblioteca en un entorno social cambiante y conflictivo dentro de un horizonte de escasez de recursos económicos y materiales.

I Jornadas Profesionales ASNABI

Las ponencias abarcaron estudios estadísticos sobre la situación de las bibliotecas públicas de Navarra, su situación económica, las necesidades informativas de los usuarios, la capacidad integradora de las bibliotecas, la función social de las bibliotecas y se teorizó sobre la actualización orteguiana de la misión bibliotecaria.

Después de una pausa para comer, escritores navarros rememoraron en una mesa redonda sus experiencias en bibliotecas públicas y reflexionaron sobre el papel de los bibliotecarios como mediadores culturales.

Las jornadas transcurrieron en un ambiente agradable donde hubo intercambios de pareceres y debates sobre la temática.

Jornadas ASNABI

Podéis echar un vistazo a las fotos que ASNABI ha subido a su página de Facebook en el siguiente enlace: I. Jardunaldi Profesionalak – I Jornadas Profesionales”

Luis Miguel Rodríguez

Bibliotecario en la Biblioteca Pública Municipal San Francisco.

Galería

Argazkiak – Fotos

Esta galería contiene 29 fotos.

I. Jardunaldi Profesionalak – I Jornadas Profesionales 2013ko urriaren 25ean Nafarroako Filmotekan burutuak Celebradas el 25 de octubre de 2013 en la Filmoteca de Navarra    

No está en los libros. Maite Pérez Larumbe

No está en los libros

por Maite Pérez Larumbe – Domingo, 3 de Noviembre de 2013

Publicado en Diario de Noticias de Navarra el 3 de noviembre de 2013

mpl111“El otro día escuchaba a una bibliotecaria hablar sobre la evolución de su trabajo. Señalaba que cada vez es más exigente. Su gremio, decía, es uno de esos, y aquí pensaba yo también en la enseñanza pero ustedes pueden añadir otros y me temo que la lista acabará siendo hermosa, a los que se les va pidiendo más y más competencias y un servicio más cualificado y versátil.

Al colectivo en cuestión se le supone los conocimientos y destrezas definidos en los manuales de biblioteconomía sobre gestión de libros, discos, películas y otras formas de archivo y transmisión de la información, el conocimiento, la literatura y el entretenimiento. Obviamente, esa capacitación pasa por la puesta al día continuada para adquirir las habilidades que demanda a buen ritmo la era digital y hay que añadirle una buena provisión de psicología y lo que podríamos llamar en un alarde de poco ingenio y condenable por innecesaria extranjerización -seguro que tiene un nombre mejor pero no lo conozco- destrezas como bookcoach. El personal pide asesoría a medida y claro, no todo el mundo busca ni necesita lo mismo. Una parte nada desdeñable quiere además pegar la hebra con personas agradables que brinden un rato de intercambio que exceda lo profesional y utilitario, aporte empatía, si puede ser complicidad, y (solo ocurre excepcionalmente pero qué gusto) resulte un encuentro en los principios, rutas y preferencias lectoras. Las y los bibliotecarios llegan a ser un referente tan cercano como la cajera del súper o la pediatra o el farmacéutico.

Les toca tratar con gente encantadora que valora su labor y bregar con seres desconsiderados, impacientes o antipáticos, con morosos que hay que perseguir y personas que comen mientras leen bocatas de chistorra bien untados a juzgar por cómo devuelven los libros, con subrayadoras compulsivas o redes organizadas de secuestradores de periódicos, con monadas de críos que no alcanzan el mostrador con la nariz y saben esperar su turno y pedir por favor y asilvestrados que se pelean, se revuelcan en el suelo, desordenan que es un primor y van a casqueta diaria, con quien entiende el carácter público y comunitario de la biblioteca o con sátrapas comarcanos. También tienen que hacer de eventuales profesores de nuevas tecnologías con usuarias y usuarios primerizos y salir al paso de necesidades que van más allá de la lectura.

El otro día veíamos una pequeña guía elaborada en la biblioteca de Berriozar que, aprovechando las fechas, proponía lecturas variadas para facilitar a adultos y críos hablar de la muerte y entender o enfrentar el proceso de duelo, una realidad que no por alejarla o maquillarla en términos fantásticos deja de presentarse en toda su crudeza. La guía puede consultarse en la red y es un ejemplo de buen hacer. Eso se agradece.”

El libro y la humanidad. I Jornadas Profesionales de Asnabi

El libro y la humanidad. I jornadas profesionales de Asnabi

por Arantzazu Amezaga Iribarren, Bibliotecaria y escritora – Jueves, 31 de Octubre de 2013

En Diario de Noticias de Navarra

aranzazu“CON gusto especial asistí a esta jornada de bibliotecario/as de Nabarra, y en el marco de una Biblioteca General luminosa y capaz, me interné, a través de las interesantes y enjundiosas ponencias, en un mundo que fue mío, hoy es de otra generación pero que pertenece por igual a todos los seres humanos de todos los tiempos, inmersos en la revolución de la palabra impresa. No voy a citar a todos los que hicieron posible una jornada tan memorable, pues de alguno he de olvidarme, aunque destaco a las clowconclusiones que pusieron una nota de certero humor en un tema con toques de pesimismo ante los cambios y la crisis económica.

Desde la Biblioteca de Alejandría, faro potente de la humanidad, reducida a cenizas porque “toda tarea imposible de un tirano es destruir la biblioteca ideal”, según afirma Alberto Manguel en su libro Bibliotecas, pasando por la hoguera de vanidades de Savonarola, quien urgió a quemar joyas, cosméticos y libros por igual, como objetos inútiles, si estos últimos no contenían la doctrina precisa, la Inquisición y su Index, y ya en nuestro tiempo la quema de la Biblioteca de Sarajevo, cuya destrucción observamos horrorizados, aunque tuvimos la gracia de contemplar al músico Vedran Smailovic con su violoncello, en la mitad de la ruinas, alertándonos de la inmortalidad del libro y lo que él representa.

Los sones musicales de la resurrección se expandieron por el espacio abierto por las bombas y la transformaron en la biblioteca ideal, ya que dejó de ser corpórea… En ese espacio biblioteca en el que nunca hace demasiado frío ni calor, en que todo libro se hace eco de otro libro, sin horas de cierre, de fácil acceso… donde el lector debe tener la oportunidad de encuentros fortuitos, citando a Manguel.

Hemos vivido como Humanidad, el proceso de Ur y su escritura, que dejó atrás la prehistoria, y hemos llegado a nuestro tiempo, siguiendo la huella de Gutenberg y su ingenio prodigioso que dejó atrás a los copistas, logrando que el libro fuera de todos, que la cultura estuviera abierta a cada hombre o mujer que quisiera superarse, cosa que la Ilustración y su Enciclopedia lograron imponer y que se ha hecho realidad en nuestro tiempo. Las bibliotecas reales se transformaron en públicas y la profesión del bibliotecario/a, su misión al decir de Ortega y Gasset, se establece como un vínculo entre los libros y los lectores.

Es quizá la biblioteca una de las más democráticas fórmulas sociales que existen: los libros, sea quien sea su autor, se mantiene en el registro convenido. Ninguno de ellos se hurta a la curiosidad del lector que lo demande: el bibliotecario/a transfiere su acción de ordenador del caos impreso en un acto simbólico de ordenado enlace, sin recurrir a la censura, sin imponer un criterio, sin añadir un comentario. Cada autor de un libro responde por sí mismo a cada lector que lo solicite. Como decía el antiguo Platón: “El cuerpo humano es el carruaje; el yo el hombre que lo conduce; el pensamiento (esos libros leídos y transformados en razonamiento) son las riendas, y los sentimientos (lo que la lectura y la vida nos ha provocado), los caballos”.

Vivimos una revolución que afecta a la palabra escrita y posiblemente cambie los factores que fueron claves en nuestra profesión relativa al manejo de los abundantes materiales, desde los mapas de estrellas a dibujos infantiles, desde libros de filosofía a folios de poesía, de cuadernos de matemáticas a compendios de historia, a su ordenación y mantenimiento, a su préstamo y devolución… Pero para quienes sentimos la profesión como una vocación de servicio cultural, hemos ampliado el horizonte, pudiendo otorgar a nuestros lectores/as más información de la nunca imaginada: se despliega ante nuestros ojos el abanico de la bibliografía mundial. Deseamos expandirlo, divulgarlo… Que ningún usuario/a se pierda un contenido, el que quizá le esté esperando para su realización personal, para cumplir su sueño, para volar hacia otros horizontes. Él/ella es el elegido para recibir la vital información.

Creo sinceramente que la biblioteca sea personal, pública, privada, escolar, especializada o universitaria, en esta crisis de profunda remodelación de sus estructuras, saldrá fortalecida porque sus objetivos desbordan más allá de su material concreto en papiro, pergamino o papel, para alcanzar la virtualidad de su origen: forma parte de una compleja y pujante red cultural que desde hace cuatro mil años incita al progreso. Porque hubo ladrillos de arcilla con letras cuneiformes hoy tenemos ordenadores con información virtual.

Porque a través del hilillo de la tinta, hoy letras de fulgurante plasma, corre un flujo de humanidad, cuya fuente está en la misma divinidad, y así en los libros, en la palabra escrita en todas sus vertientes, libros, periódicos, folletos, pasquines, revive el ímpetu de los héroes y el ingenio de los descubridores, y la duda y la cautela, la gracia y el amor, y hasta el trémulo e imperceptible vuelo de las almas que ascienden a Dios, parafraseando al viejo Marañón.”